El tiempo me dejó olvidado

Siempre me he considerado un alma vieja atrapada en el cuerpo de un joven que desde sus primeros años de adolescencia ha sentido que no pertenece a este tiempo, que debió haber nacido cinco, diez o quince años antes. Pero uno no decide y debe aprender a vivir en el momento que le tocó. Quizá te suceda lo mismo en diferentes grados. Me explico. ¿Alguna vez has deseado haber nacido en los años 70 u 80 por la música? ¿En los 90 por la moda? Seguramente sí, pues es muy similar lo que me sucede, pero con un conjunto mayor de situaciones que van desde gustos musicales, estilo, personalidad, pensamientos, etc.

No sé cuándo me rebasó el tren de la vida. Ni siquiera lo vi pasar. Pese a sentirme fuera de lugar, he luchado por acoplarme a las nuevas reglas del juego. Pero hoy, mientras platicaba en un restaurante de comida mexicana con un par de amigos, quienes contaban sus experiencias amorosas, de trabajo y demás, me di cuenta que ya no pude subirme al tren para seguir avanzando de estación, que posiblemente sea más de uno y emparejarme con la actualidad me será muy difícil, casi imposible. En ese mismo lugar fui testigo del momento en que una chica le dijo a su acompañante, un hombre joven, que no era necesario que le abriera la puerta o le abriera la silla, que ella podía hacerlo sola. ¿Qué tiene de malo? Pregunté a mis amigos. Mis acompañantes eran un hombre y una mujer. El varón me respondió que era por los pensamientos feministas que han tomado gran fuerza en los últimos tiempos, donde las mujeres quieren equidad. La chica avaló el comentario y dijo que hacer eso es una forma de no mostrarse como el sexo débil o permitir que el hombre se sienta como el dominante, además de que si buscan la equidad de géneros, lo primero que hay que erradicar son los elementos que se le atañen a uno u otro género. Es decir, las mujeres ya no deben ser vistas como las amas de casa, como las que cocinan, como la flor que hay que cuidar; y un hombre ya no debe sentirse obligado ser caballeroso, basta con que sea respetuoso. No entendía nada de lo que estaba escuchando, bueno, sí lo entendía, pero no lograba ver el verdadero problema.

Este pensamiento de confusión fue el detonante, supe que me quedé atrapado en el tiempo, que no quería cambiar. Si, el machismo existe, más en nuestro país, México. Sí, algunos hombres lo hacen inconscientemente para mostrar dominio, otros por costumbre, porque sus padres así los educaron, algunos más porque creen que es una forma de darle su lugar a una mujer. Quizá eso también demuestre que las estamos infravalorando, que les estamos diciendo que son más débiles. ¿Pero ya no podemos proteger a quien nos importa? No deseo meterme demasiado en este tema tan complejo. Sólo deseaba compartir que quizá no pueda alcanzarlos en su futuro, que mi alma y mi mente quedaron atrapados para siempre en un pasado ya muy lejano y que el futuro luce muy complicado. No pienso cambiar, lo siento. Mejor ser honestos y no presumir de algo que no somos.